LA HOGUERA ENCENDIDA

Pasado, presente y futuro de la mujer rural

Antaño las mujeres utilizaban el *halda de sus mandiles para sostener aquello que se demandaba desde fuera (alimentos para su familia, limpiar las mejillas de sus hijos e hijas, sus labores), que entregaban a otras… Pero, ¿qué se escondía tras el halda? Las necesidades y anhelos de su **jícara, su útero, su esencia de mujer.

Este encuentro entre mujeres de distintas generaciones pretende crear un espacio seguro para compartir sobre la experiencia de ser mujer en el medio rural honrando la herencia de nuestras ancestras como transmisoras de sabiduría y cultura, reflexionando sobre el papel de la mujer en las épocas vividas por las presentes, resignificando los conceptos abordados, y ensoñando la realidad que queremos cocrear en nuestro presente y futuro.

*Jícara: Vasija pequeña, generalmente de loza, que suele emplearse para tomar chocolate (también se usa para designar la ración de chocolate en forma de onza) / Tacita pequeña que se usa como medida para elaborar repostería. 
**Halda: Receptáculo formado al levantar el borde del delantal con las dos manos, utilizado por las mujeres para transportar productos de la huerta o cosas pequeñas de la casa. 

One thought on "La Jícara tras el Halda"

  1. Gracias Shei por la resignificación del mandil a través de nuestra tendencia a lo cóncavo al sostén y a recibir. Me hace pensar que nuestras manos son un poco el eco de nuestro útero, que transforman y trasladan su función a lo que tocan con amor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *